Socialnomics: Eric Qualman (2009, Wiley Publishing)
Joaquín Ortega
Existe una subcultura académica que conjuga con sabiduría práctica áreas tan inconexas como específicas: Economía, Mercadeo Peer To Peer, Neurología For Dummies, Teoría de Redes Sociales, Praxis Creativa o Diseño Estratégico para la Toma de Decisiones. Personajes tan disímiles como Jim Cramer, con su Mad Money o Malcolm Gladwell, con Blink –y en especial Freaknomics: El lado oculto de todas las cosas, de Steven Levitt y Stephen J. Dubner-hacen palidecer las ventas de gurús gerenciales -probadamente serios, como Peter Drucker o Clayton Christensen- con ésta fantástica mezcla de cultura Pop y estadísticas.
La estrella más reciente, en esta galería de Geeks convertidos en potenciales esposos de supermodelos, es el suizo Erik Qualman, autor del libro Socialnomics: How Social Media Transforms The Way We Live And Do Business (2009, Wiley Publishing); y auto proyectado al salón de la fama de los Webaholics, desde que su video posteado en Youtube se convirtió en la mejor carta de presentación –y valga la infidencia, para alumnos indolentes ¡un resumen ultra condensado!- de su obra.
El tratado se divide en ocho placenteros capítulos que se codean con lo humano y lo divino, todo pasado por el tamiz de los portales Web, Blogs, plataformas digitales integradas y nacientes Gadgets, y que al igual que una tortuga de caparazón blanda, tal vez, nunca completen la hora número dos de vida. El tiempo útil dentro de ciertos temas, y en especial para estas áreas de estudio, resulta tan fugaz como implacable, y así, se desliza la mordacidad del autor. Pocas veces, se ha visto tanta atención -y mayor desdén- hacia lo que el “otro” hace, como en este manual de Aggiornamiento, a punto de volverse obsoleto, si sus predicciones quisieran ganarse el total respeto, al interior de la comunidad de investigación de donde parte.
Démosle un repaso a su contenido: el capítulo primero está dedicado al concepto del Word Of Mouth, para nosotros, chisme o “boca a boca”. La tesis central se resume en aquella necesidad humana de participación, dentro de medios sociales, y la cual logra desplazar al Spam efectivamente de las actividades aleatorias dentro de la WWW.El punto es que las personas necesitan entenderse, y a pesar de la fragmentación de la red, la voluntad -y la charla humana- se sobrepone a la lógica desestructurada, y difusamente parcelada, de los infinitos ríos que desembocan en los grifos que son nuestras máquinas –llámese PC, Laptop o dispositivos móviles -
Aquí, se hace un llamado de atención a la lógica de la información entendida como noticia: en un futuro muy próximo -para él, es prácticamente ya- nosotros, los usuarios no buscaremos más las noticias, serán ellas las que nos encontrarán. En pocas palabras, bienvenido al mágico mundo de Kindle.
En el capítulo segundo, la reflexión gira en torno a la llamada conducta preventiva. En un soplo, la vida privada dejó de existir, al menos como la conocimos, yun desliz en un viaje de negocios puede convertirse en una amonestación que te haga perder hasta el empleo. Lo que ya sabíamos los solteros empedernidos –esto es, que Facebook es el chismoso más afanado del planeta tierra- lo declaran los analistas, quienes sugieren a los -y las- “modelos”, que se prevengan de hacerse fotos en grupo, y en especial, sin vasos de licor en la mano. Qualman diserta sobre la necesidad de una vuelta a los valores conservadores -o al menos a la práctica de dobles estándares morales- los cuales nos obligan a preguntarnos sobre la vigencia, o no, de aquel viejo adagio: “vive tu vida, como si tu madre estuviera viéndote”.
En el capítulo tercero la egomanía se dispara. No sólo es la ambición de ser el mejor, el más visto, el más amigable o el más seguido, el asunto es ser el más Cool. La dinámica del Microblog no sólo nos convierte en seres observados -porque así lo queremos- sino que nos obliga a buscar la notoriedad, por medio de una autogestión corporal vacía y exhibicionista. Una búsqueda de fama incluso, rayana en el escándalo. La pregunta latente es ¿Cómo mantener ese ritmo súper divertido, Trendy, Fashion y No Rules en tiempo real y sin límite? De cierta manera, revela la ruta al fracaso de los Reality Shows, y de tantos integrantes del Star System, cuya sexualidad disipada no es más que una muestra de su angustiada, patética y terminal forma de llamar la atención.
Otro punto conexo es el de las audiencias televisivas: por medio de un movimiento doble, reducen dramáticamente su tamaño,desplazándose como masa de consumo hacia otras plataformas. Si la Reality TV era la norma, su modelo se transmuta, guardando algunas semejanzas familiares, hacia la Social Reality TV. Asimismo, las compañías se enfrentan a una realidad inexorable: toda producción de bienes y servicios debe enfocarse tanto a la identificación directa de los nuevos públicos -hacia determinada marca- como a la incorporación, a través de una inversión capitalista modesta, de socios minoritarios.
El capítulo cuarto poco hace por sorprendernos. Las noticias sobre el asunto se asoman añejas, en términos de la impaciente novedad de los tiempos actuales. El “Método Obama” de relacionamiento político lo condujo no sólo al arrinconamiento, apropiación y pulverización de un candidato que ya existía –el congresista Harold Ford Jr.- casi idéntico a él, negro, más joven, mejor vestido, inteligente -y más apuesto según las demócratas Pre campaña Peer To Peer- si no, a la presidencia de los Estados Unidos, en una carrera a muerte, frente a un contendiente veterano y duro de roer, como John McCain.
En el capítulo quinto el valor de la opinión de los otros -desde el Significant Other hasta el vecino que detestamos- se convierte en un tema fundamental de reafirmación personal o de validación frente al entorno. Los consumidores ven lo que compra el tercero, ya sea en la zapatería de la esquina o en el rincón virtual de Nike – Sí, esa misma Nike salpicada de mala fama, a fuer de maquilas y trabajo infantil-y los medios sociales reducen la redundancia y el eco, ayudan a ganar tiempo, energía y posibles frustraciones. El mensaje a García es claro y fuerte: el impacto de las redes sociales –los Social Media- replantean el escenario, rediseñan las estrategias y transforman las prácticas de negocios, poniendo el acento sobre el mercadeo, el reclutamiento y la manufactura. De nuevo otra predicción: los productos y servicios encontrarán al público en un futuro cercano y no al revés.
Hacia el capítulo sexto las máscaras sociales hacen acto de presencia sobre las tablas. Las personas juegan distintos roles, dependiendo de con quienes interactúen. Nunca será igual la actitud del hombre de familia, en modo de patriarca, a ese mismo hombre en clave de rumba. Al buscar semejanzas con la naturaleza de las industrias, hemos de toparnos Sancho, con la esencia dual de cientos de empresas que gastan millones de dólares en propaganda ambientalista, pero que al mismo tiempo contaminan desde las aguas hasta el cuerpo humano del prójimo. Se trata de la esquizofrenia social como conducta e Issue político. La transparencia y la velocidad de la información, para las compañías y los individuos harán que dichos flujos repercutan de formas distintas –como heridas profundas o como un leve escozor- al interior de sus propias configuraciones vitales.
En el capítulo séptimo la apoteosis del Twitter –sin un Sylvester, The Cat que lo devore por el momento- revela lo que muchos ya se barruntaban en su fuero interno: una celebridad que se comunique con un Don Nadie, tiene un solo objetivo: no permitir que el Don Nadie olvide la volátil presencia de una estrella, que pudiera dejar de serlo sin la permanente vigilancia de un Club de Fans. Es una vuelta de tuerca a la plaza como el lugar del diálogo sobre las marcas –recordemos el Mantram del Clue Train Manifesto: “los mercados son conversaciones”- Así, la posibilidad de lograr transacciones mercantiles resulta de utilidad, sólo sí se da dentro de las nuevas plataformas, sustitutivas de aquel lugar ideal de oferta y demanda.
Ahora, Facebook, Hi5, Youtube, Twitter, son los prístinos mercados de los otrora vulgares consumidores. Ya quedó en el pasado que una fuente anónima, externa, anodina -y que evidentemente me desconoce- pretenda integrarme a una base de datos, apelando a estrategias y tácticas del mercadeo tradicional como los correos electrónicos o las llamadas telefónicas.
Finaliza el apartado con la observación de ciertos casos de estudio, y cuyos resultados ansían tropezarse con algunos claros en el bosque: temas como la adaptación de motores de búsqueda a los nuevos intereses de entretenimiento individual, o la predicción de las conductas de compra -y su relación con una posible oferta electoral política- parecieran ser los nuevos nichos en términos de pronósticos.
En el capítulo octavo, se cierran numerosas ventanas y se bosquejan novedosas inquietudes: si los medios sociales son la fuerza del cambio -y prácticamente se convierten en la voz cantante que mueve los mercados hacia transiciones y rupturas- ¿Cuáles deberán ser las capacidades, aptitudes, actitudes y características personales de las ciudadanos, de los futuros políticos y de las empresas para cruzar estos nuevos mares? ¿Cómo harán las personas capacitadas para encontrar el trabajo correcto y cómo los empleadores podrán reclutarlos?
Al final del día, pareciera que el manejo o la influencia en la opinión de aquel comprador satisfecho -en especial, sí es alguien de tu entorno social digital- se ha convertido en el castillo favorito a ser asediado. Los medios sociales le proporcionan al mercadeo referencial sorprendentes rompecabezas por armar. La controversia y el diálogo sobre la pertinencia, la relevancia y la calidad de los productos y servicios, se han movido hacia el contexto de las redes y los medios sociales. Es por esto, que las compañías que quieren ganar la delantera, parecen estar haciendo movimientos e inversionesestratégicas en esa dirección. Quanlan presagia, asesora, y en el ínterin también vende.
Glosario Socialnomics
Peer To Peer: comunicación Puerto a Puerto. Como el Pin de tu Blackberry
For Dummies: para tontos o principiantes
Webaholics: adictos a la red
Youtube: servidor de difusión audiovisual gratuito. Su slogan: Broadcast Yourself
Twitter: página de actualización continua basada en la lógica en los estados del MSN: “disponible”, “contento”, “ocupado”, “cansado”, etc. Con un úmero determinado de caracteres
Microblog: página de actualización constante de estados de ánimo o expresiones. 140 caracteres máximos como en Twitter
Web: red
Blog: bitácora digital o diario
Gadget: adminículo o juguete electrónico
WOM: contracción de Word Of Mouth: comunicación boca a boca
Spam: correo o publicidad no deseada y en grandes cantidades
Kindle: soporte digital, parecido a un libro, que puede almacenar data y textos
Facebook: red social enfocada a las trivialidades, fiestas y ahora a los negocios
Cool: algo bueno, de moda y a veces más allá de ésta
Trendy: de tendencia a la moda
Fashion: moda o a la moda
No Rules: sin reglas
Reality TV: televisión cuya estética y desarrollo argumental asemeja a la vida real
Star System: sistema de estrellas de la cultura pop actual
Social Reality TV: televisión real social. Aquí “social” se entiende como red de amigos
Significant Other: otro significativo. Quien me importe, amigos, amores, familiares o padres
Social Media: medios de comunicación enfocadas al compañerismo
Issue: tema
Clue Train Manifesto: tesis de mercadeo que rompe con el paradigma de la publicidad tradicional o masiva
Cultura Pop: Cultura popular, música, temas, estilos de vida y de consumo, enfocada a lograr la atención de amplios segmentos, a través de los medios de comunicación masivos
Popcorn and bullets: propaganda y comics en la segunda guerra mundial Joaquín Ortega
Como forma de arte, las caricaturas pueden transmitir ideas, contar historias y plantear sus propios mundos sin necesidad de que las juzguemos desde nuestro particular tiempo histórico. Por eso, el valor artístico de piezas propagandísticas en tiempos de guerra no debería quedarse confinado dentro de fríos museos audiovisuales o en los recovecos desmemoriados de uno que otro televidente. Debería ser -si es que los ejemplos de otros realmente enseñan- parte de un banco de datos sobre la libertad de pensamiento, con acceso obligatorio a educadores y público en general.
Durante la segunda guerra mundial dos cortos para cine producidos por Walt Disney sirvieron como elemento bélico de primer orden: Der Fueher´s Face –también conocido como Donald In Nutzi Land- y Education For Dead: The Making Of The Nazi.
El primero Der Fueher´s Face –distribuido por RKO Pictures en 1942- narra un día en la vida de un obrero entregado a la maquinaria ideológica-militar del nazismo. En este corto animado, el Pato Donald aparece como un operario fabril cualquiera. Es un elemento más en una rueda productiva, y que sólo abastece, a una lógica de muerte sistemática en campos de batalla alrededor del mundo. Será justamente, gracias a ese clásico humor que genera su mal carácter -amén de mostrar una detallada vida plena de privaciones- lo que separa a la historia de un drama y lo convierte en una comedia de tortazos y equivocaciones.
Infinidad de elementos para la despersonalización se plantean en la caricatura, casi que enumerados para un manual de manipulación sectaria:
1.- el hambre y la ausencia de proteínas para evitar la fortaleza para la crítica, el juicio propio o la huida del lugar de vida -o más bien de reclusión-,
2.- el uso de la música para inclinar, a la manera conductista, estímulos y respuestas en torno a un mundo “colectivo y pleno” más que a uno propio e individual,
3.- la lectura de un texto sin reversos –Mein Kampf-, obligatorio, irracional y patrañero para formatear a las mentes por medio de valores y creencias excluyentes con la diversidad, y cónsonos con una sola visión del mundo,
4.- la actividad repetitiva en la fábrica, siendo la línea de producción junto al culto al líder una mezcla inaudita entre lo Chaplinesco y lo Orwelliano,
5.- las imaginarias recompensas ejemplificadas en unas vacaciones -virtuales que no físicas- más orientadas a la continuación de un escultismo ideológico, que a una higiene de la psique.
La historia mantiene los estándares de las producciones al uso. Brilla bajo la estética clásica de los Estudios Disney –y que sólo se reformaría a partir de mediados de los cincuentas-. Allí, Donald sufre -sin Pluto u otro amigo del imaginario Disneyland- el acoso y la dirección de una banda musical en donde hasta el emperador Hirohito y el dictador Benito Mussolini son parte ejecutante.
El cuarto de Donald refleja la pobreza y el racionamiento. Las fotos de los líderes del eje adornan las paredes de esa suerte de barraca, y que tanto en el exterior como el interior fortalecerán la omnipresencia del partido nazi en esvásticas dibujadas en nubes, árboles, cercas… en los parches de los pantalones. La fábrica está custodiada por soldados, y en la alucinación de Donald, progresivamente los personajes se vuelven máquinas, así como las máquinas se retuercen en recordatorios déspotas de un trabajo cuasi esclavo y alienante. . En cierta sintonía figurativa con Historia de un Perro de Bertold Brecht e incluso intuyendo algunas de los desvaríos dentro del Gulag soviético -a lo Alexander Solzhenitsyn- este producto evidentemente anti nazi y pro norteamericano, no deja de generar angustias al mostrar al final de la pesadilla -y ya de vuelta en Norteamérica- cómo la sombra de la estatua de la libertad, puede confundir a muchos, incluso en su propia tierra, con la antítesis del sentimiento norteamericano: el fascismo.
El fascismo, ese esquinado sigiloso que ataca mundialmente con múltiples caretas discursivas y que ya no necesita del rojo o del negro para engañar a los civiles, sencillamente, porque estos últimos han dejado que otros se disfracen de mayoría por ellos, o porque voluntariamente vendieron por miedo, una primogenitura intransferible como ciudadanos soberanos y vigilantes.
Tema musical original de Oliver Wallace e interpretado por Spike Jones And The City Slickers:
When der Fuehrer says, "We ist der master race" We HEIL! HEIL! Right in der Fuehrer's face Not to love Der Fuehrer is a great disgrace So we HEIL! HEIL! Right in der Fuehrer's face When Herr Göbbels says, "We own der world und space" We HEIL! HEIL! Right in Herr Göring's face When Herr Göring says they'll never bomb this place We HEIL! HEIL! Right in Herr Göring's face
Are we not the supermen Aryan pure supermen Ja we ist der supermen Super-duper supermen. Ist this Nutzi land not good? Would you leave it if you could? Ja this Nutzi land is good! Vee would leave it if we could
We bring the world to order Heil Hitler's new world order Everyone of foreign race will love der Fuehrer's face When we bring to der world disorder
When der Fuehrer says, "We ist der master race" We HEIL! HEIL! Right in der Fuehrer's face When Der Fuehrer says, "We ist der master race" We HEIL! HEIL! Right in der Fuhrer's face
When der Fuehrer says, we never will be slaves We heil! Heil! But still we work like slaves. While der Fuehrer brags and lies and rants and raves We heil! Heil! And work into our graves.
When der Fuehrer yells "I got to have more shells" We heil! Heil! For him we make more shells If one little shell should blow him right to hell We heil! Heil! And wouldn't that be swell?
Education For Dead: The Making Of The Nazi. En este corto de 1943 se hace una versión libre del libro de Gregor Ziemer. Se plantea cómo desde el comienzo el niño Hans es permisado por el Estado, podría decirse que planificado en función de una boleta familiar que debe ser llenada con al menos 11 niños más para la patria. La mujer es un solo un sujeto para la reproducción. La familia es intervenida, controlada y evaluada en función de propósitos de guerra. El nombre es examinado y se le da el visto bueno al confrontarlo con una lista de nombres “antialemanes”. A medida que Hans crece, su inocencia natural va siendo tensada hasta restarle humanidad e inyectarle un espíritu de superioridad desde el racismo. Su madre debe dejar de prodigarle amor o será el Partido Nazi quien lo eduque. La educación es sesgada hacia una sola visión antropológica en donde el fuerte siempre vence y el débil perece a manos del lobo humano.
Un cuento de hadas editado con fines políticos se convierte en fábula: la bruja mala viene a representar la Democracia, la doncella a punto de ser corrompida es Alemania. El caballero andante es Adolf Hitler. Es el camino del engaño y de la deformación hacia el odio.
En la vida cotidiana la única ruta posible es la militancia a un solo partido y de allí a la guerra. Se eliminarán los libros que contengan restos de ciencia o arte judía. El “decadentismo burgués” de los comunistas se parece demasiado al “intelectualismo judío” perseguido por los nazis.
Imágenes todavía impactantes: partituras de Mendelsohn ardiendo, permutación del amor cristiano por la espada vikinga. La destrucción de templos y de vitrales con La Virgen María. Un Hitler sonriente, pero maligno a todas luces observa desde un portarretratos todo el proceso.
Hitler y Disney:
Mientras Adolf Hitler admiraba en secreto a Walt Disney, éste lo odiaba al descampado. Según fuentes cercanas al nazismo esotérico una de las películas preferidas del dictador alemán era Blanca Nieves y los Siete Enanos. Tal vez, una metáfora oculta del destino legendario de un hombre y una nación en busca de una vieja mitología y un destino planetario de raza superior. Algo a punto de dilucidarse es la autenticidad de unos dibujos al pastel. Adolf “el malo”, pintaba a tres de los enanos y a Pinocho tan tiernos como sólo ellos pueden ser.
Donald, Democracia y Guerra
El pato Donald no fue nazi, sólo hizo el papel de uno -y a pesar de que las paradojas abundan entre Disney y Hitler- el uso de la propaganda política en tiempos de guerra, puede alcanzar el estatus de arte o tocar las sucias losas reservadas para los panfletos. Una pesadilla nueva, y a pesar de fofa, desbanca a los viejos malos sueños: es la perorata antidemocrática.
Que nunca nos de miedo mirar hacia atrás para saber cómo los viejos combatientes acabaron con los leviatanes que entonces les tocó vencer. Preparémonos en ser aguas vivas de la defensa del sentido común. Ya lo decía el general romano Vegetius en de Re Militari:
“En los primeros tiempos el arte de la guerra, tendió a olvidarse. Fue, la más de las veces, recuperada por medio de los libros y se restableció por la autoridad y la atención de nuestros generales”.
En ese entonces, los rangos se alcanzaban en la lucha diaria, ahora todo apunta a lograr ser certeros en la nueva Diana.
P.S.: Un artículo aparte se merece The Ducktators de 1942, producida por Looney Tunes y escrita por el inmenso Norman McCabe, otra joya que pueden disfrutar por ustedes en:
Una conversación a partir de Honduras: Venezuela, Latinoamérica y el mundo
Joaquín Ortega (Caracas, 1969) Politólogo (Escuela de Estudios Políticos y Administrativos de la Universidad Central de Venezuela, 1995). Profesor de Teoría Política I. Escuela de Estudios Políticos y Administrativos de la UCV. Aspirante a Doctor en Ciencias Políticas (UCV). Se ha desempañado como asesor, analista y ponente en diversas áreas, especialmente sobre: la vigencia de las utopías y distopías políticas, escenarios políticos y futuribles, la obra de James Harrington “The Commonwealth Of Oceana” y el cruce entre ciencias sociales, arte y ciencia ficción. También es escritor, productor audiovisual y facilitador de talleres teórico-prácticos en las áreas de futuribles, escenarios sociopolíticos y escritura creativa para medios de comunicación. Vive actualmente en Caracas, Venezuela.
Facundo Guzmán: El golpe de Estado en Honduras, ¿pone en riesgo la estabilidad democrática de la región?
Joaquín Ortega: La estabilidad de la región está siendo puesta a prueba desde hace un buen tiempo. No sólo por la influencia populista –la chequera imperial de los petrodólares venezolanos y la estrategia antiglobalización de las izquierdas ortodoxas y los fundamentalismos religiosos marchan de la mano- sino especialmente por el narcotráfico y las guerrillas, cuyos bordes ideológicos son cada vez menos claros y cada vezmás pragmáticos. La influencia de los carteles mexicanos, especialmente el paso sobre Honduras y Guatemala –territorio en disputa entre los carteles de Juárez y Sinaloa- afecta a las viejas clases políticas y trata de estimular la desprofesionalización de los ejércitos latinoamericanos, con el fin de convertirlos en instrumentos dóciles de los discursos y proyectos de un “marxismo senil” o de un “neoliberalismo charm”.
FG: ¿Qué lectura hace de la reacción de los distintos mandatarios de los países de la región?
JO: la reacción de los mandatarios de la zona no puede ser más acomodaticia. La sutil franja entre diplomacia y el encubrimiento de las razones económicas de fondo, desdibuja la verdadera trampa de los regímenes como el venezolano, el ecuatoriano, el boliviano o el nicaragüense. Esto es,desmantelar los aparatos productivos nacionales –burguesías nacionales- para instalar un capitalismo de estado y un conjunto de “nuevos burgueses” alineados con el poder militar y político gobernante: las recién estrenadas burguesías parasitarias del estado militarista-populista llamado “bolivariano”, en el caso venezolano vienen a ser el mejor ejemplo: militares y ex militares adquiriendo medios de comunicación –a cara lavada o por medio de testaferros-, empresas de alimentos, empresas de transporte automotor, empresas de seguridad privada, construcciones de viviendas de altísimo nivel, la compra de grandes extensiones de tierra cultivable o para el ganado, la compra de estaciones de servicio –surtidoras de gasolina- y un largo etcétera.
FG: ¿Considera que estamos ante un verdadero cambio con el denominado "socialismo del siglo XXI"?
JO: el socialismo del siglo XXI me parece simplemente un concepto operativo, una simple nomenclatura para ocultar un proceso de centralización burocrática y económica totalmente caduco. Las ideas del profesor Dieterich sólo han servido para darle un barniz intelectual a una dictadura en instalación, mezcla de castrismo a lo micro y de fujimorismo a lo macro. El Dr. Guillermo Martín de la UNAM ha trabajado extensamente ese punto.
FG: Muchos países de la región han atravesado hace algunos años por períodos muy violentos. En este sentido, ¿cómo visualiza el futuro de Latinoamérica?
JO: en el terreno de los futuribles de corto alcance se nota una creciente dependencia en Latinoamérica de las armas rusas, francesas y suecas. Si bien, la mayoría de las armas europeas mantienen un seguimiento profesional sobre su uso y paradero, hasta la opinión pública ha llegado la noticia de que existe una conexión importante -y clara- entre la complicidad interna de policías y ejércitos, y las mafias narcoguerrilleras o terroristas. En el mediano alcance, la agudización de la pobreza y la idea del Estado como único empleador –conscientemente previsto y conducido desde el proyecto antiglobalización y anticapitalista, del cual Venezuela es un actor táctico, más no estratégico- sólo puede generar la fuga masiva de cerebros y voluntades democráticas, propiciando asimismo, la ideologización violenta de las minorías pobres y de las clases medias bajas, de manera que sólo la idea de un ejército revolucionario continental -¿un frente único en armas desde Colombia a Nicaragua, incluidos Bolivia y Ecuador?- pudiera ser el único horizonte de realización personal, para una generación levantada frente a la muerte diaria en los barrios o favelas, en las distorsionadas diferencias socioculturales y en la oferta única de una educación estatal monocorde y falsamente crítica.
FG: ¿Qué cambios ve desde la llegada de Barack Obama?
JO: la presidencia de Obama, no me ha parecido, hasta los momentos, nada especialmente nuevo a lo que los miembros del partido demócrata hayan pretendido en oportunidades previas. Tal vez, sus políticas internas tienen mayor importancia para los norteamericanos que para la comunidad sur americana. En términos de política exterior su anterior gobernante George W. Bush, fue el mejor aliado y socio strictu sensu para el gobierno venezolano, cuyo aumento de los precios del petróleo lo fortalecería aún más como Petro Estado. Conocido es el caso de la faja del Orinoco entregada por el gobierno en 2003 y la explotación gratuita del gas natural por 100 años –sin Venezuela recibir nada a cambio- a la Chevron Texaco. El gobierno venezolano, literalmente con dólares para regalar se ha enfocado en la propagación de un pensamiento único de izquierda fosilizada y el clientelismo más feroz, dentro y fuera de Venezuela.
FG: Varios expertos consideran que en Venezuela se está jugando el futuro de la región latinoamericana. ¿Considera que este pensamiento es acertado?
JO: como te comentaba hace un rato, el personalismo político vigente en Venezuela se mira a sí mismo como fruto de la acción de un liderazgo, en donde el caudillo se percibe como la cabeza de un león imperial, cuando en realidad es la cola de un roedor enorme, con muy ladinos y peligrosos aliados: el populismo petro estatal y matón de Putin, el estilo bribón de Lukashenko, la tiranía familiar de los Castro y especialmente, los estados enajenados y racistas -o Crazy States, en el sentido de Yehezkel Dror- como Irán.
Basada en el célebre experimento de Stanford, la película muestra la progresiva disolución de los límites entre la ficción y la realidad bajo un marco conceptual de poder real. En el film de Hirschbiegel se narran las vicisitudes de 19 estudiantes, quienes inician un juego de rol, en donde algunos cumplirán la labor de guardias y otros las de prisioneros, dentro de una cárcel ficticia. Poco a poco, las tendencias autoritarias comienzan a acentuarse y sólo la mano de quien dirige el experimento pareciera poder detener los excesos.
El experimento real
En el año 1971, el profesor Philip Zimbardo intentó llevar a cabo un experimento controlado en donde se pudiera obtener alguna explicación racional a la conducta dentro de los campos de concentración nazis. Con la participación de un grupo de alumnos, y dentro de las instalaciones de la universidad, se pretendió recrear las condiciones de una cárcel real. Una vez dentro de las celdas, los estudiantes que llevaban adelante el rol de presidiarios comenzaron a mostrar conductas propias de quienes realmente están confinados a presidio: genuino terror, acatamiento a normas sin rebelarse a ellas, falta de resistencia al abuso, etc. Mientras que los guardias acentuaron la dominación, la arbitrariedad, las acciones con sentido denigratorio, el ánimo vejatorio verbal y físico -llegando incluso a la simulación de abuso sexual homo erótico-
Mientras que algunos críticos consideraron que la respuesta de los involucrados en el experimento fue más en el orden de los estereotipos, otros arguyen que inevitablemente la condición humana puesta a prueba -en ciertas condiciones límite- genera ese tipo de comportamientos. Otros, señalarían que la muestra no fue representativa, ni por el número de involucrados y mucho menos por su duración en el tiempo.
Confrontación de tesis
La primera de las críticas se hizo desde la psicología distinguiendo entre “situación” y “disposición”, perspectiva que apunta a la relación entre sujeto y condiciones para la agencia. El dilema clave sería si las conductas o la acción son previas -o están por encima de la personalidad- o por el contrario es la personalidad la que afecta cada momento decisorio. Tales reflexiones terminan generando nuevos problemas, en especial en aquellas arenas que se tocan con la ética: la solución racional a problemas prácticos –democracia deliberativa- la responsabilidad moral del combatiente –polemología, praxis bélica: ius in bellum, ius ad bellum- , la toma de decisiones en estructuras piramidales –transacción y consenso-, el papel del liderazgo y la necesidad de reconocimiento del otro –cratología y libertad- al interior de proyectos políticos integradores o desmembradores.
Cabe destacar, que uno de los principales críticos del experimento, en términos de su diseño y ejecución, fue el famoso analista Erich Fromm, quien consideraba que la personalidad era la que determinaba las decisiones en cada contexto y no de forma contraria.
A la luz que da el tiempo sobre un pasaje académico tan resbaladizo, no hay duda de que el profesor Zimbardo no sólo actuó como un observador participante, sino que su presencia cohonestó o condicionó ciertas respuestas agresivas -o disciplinadas- de los internos, convertidos en verdaderas cobayas de laboratorio.
Consideraciones políticas
El tema de la despersonalización toca una ristra de puntos críticos, en términos de la desestructuración de la personalidad bajo entornos autoritarios, de la desagregación agonal, del atomismo social o del camuflaje de la Doxa política. No es casual que tanto en los penales de la antigua Unión Soviética, de la actual Cuba, en las cárceles de la derecha militarista en Suramérica de los años setenta, en las prisiones políticas integristas -o en cualquiera de las al día dirigidas por la C.I.A.- se truequen los nombres reales de los reclusos por números. Esto pareciera responder a un cálculo táctico de minado de la voluntad, y a una clara voluntad de disociación consciente. Una que se deslice de un Self autónomo, a otro –y que si no logra ser domado- al menos pueda ser amaestrado, de manera que no rebose la ortopedia del Estado.
En el campo de la teoría política, no sólo emergen para la discusión la idea de un Estado de Naturaleza y una antropología indivisible, que dé cuenta sobre ciertas fronteras humanas, sino que la propia dinámica de los experimentos mentales se toca con el experimento de Stanford.
También, en otra cinta Lord Of The Flies (1963) -de Richard Brooks y basada en la novela homónima de William Golding- un grupo de niños paulatinamente entra en una dinámica de anomia, abuso de la fuerza y persecución de las personalidades que impugnen u objeten un pensamiento único que reconvengan o repliquen al poder absoluto.
El experimento de Stanford y filmes como Das Experiment, Lord Of The Flies –así como la franquicia Saw o la serie de TV Lost- siguen vigentes más allá del drama. Nos proponen interrogantes tan actuales y enérgicas como cuando aparecieron en la vida real en forma de campos de concentración llámense Gulag, Auschwitz, Abu Ghraib o Guantánamo.
¿Por qué el rostro de Polonia debería verse en costas latinoamericanas?
Joaquín Ortega
Polonia tiene ante sí la posibilidad de extender sus fronteras históricas frente a Rusia, al menos en términos simbólicos en el próximo medio siglo. Polonia inevitablemente forma parte preponderante en los planes geopolíticos norteamericanos, y puede recibir de manera –cada vez más continua y eficiente- su apoyo militar y financiero.
La presencia de la OTAN en Estonia, Latvia, Lituania y Polonia prefiguran a mediano plazo -¿50, 60 años?...¿tal vez menos?- una "Segunda Guerra Fría", cuando el asunto islámico se debilite por "insuficiencia cardíaca" o por cese del respaldo financiero árabe. Así que más temprano que tarde, esa, el área centroeuropea será el nuevo espacio de discusión y atención en términos de interés global.
Desde el siglo XVI Polonia espera su oportunidad para mostrar sus capacidades como potencia con sentido de misión, y en vista de que variados analistas consideran que el empuje alemán decae económicamente -Alemania lleva una actividad productiva y financiera continua, de casi dos siglos seguidos y, en términos demográficos su población decrece a un ritmo perturbador, algo que en menos de dos generaciones pudiera ser más que evidente- Polonia podría ser cómodamente el nuevo polo de atracción de las esperanzas democráticas.
Veamos, Polonia cuenta con cuatro elementos claves para hacer presencia sólida como Estado Nación moderno:
1.-un claro sentido de historia contemporánea,
2.- una población sana
3.- una mano de obra calificada
4.- e innovación en áreas clave de la economía basada en la información.
No hay duda, de que el freno en todos los escenarios -en el mapa centro europeo- frente a los rusos será Polonia ya que como apunta George Friedman "los alemanes ni sueñan con una tercera Guerra contra los rusos". Así, pareciera que sólo la república Checa pudiera servir de oxigenante y apoyo en sinergia con una Polonia decidida a ocupar su “espacio-tiempo” histórico.
En este orden de ideas, Estados Unidos proveería un apoyo técnico y económico a ambas, pero con una serena preeminencia hacia los polacos, lo que se traduciría en una Polonia líder en la coalición contra los rusos.
Desde el otro lado del mundo, Polonia, Japón y Turquía tienen todas las oportunidades de iniciar una colaboración sólida con los sofocados núcleos democráticos dentro del área latinoamericana, especialmente en Venezuela, donde el experimento neocomunista se encuentra en ascenso y en franca fase de generación de anarquías planificadas desde los cerebros alterglobalización y antidemocráticos del mundo hacia sur y centro América.
Venezuela no es el corazón ni el cerebro de estas fuerzas, pero es la billetera y el nuevo Safe Haven para fuerzas irregulares y paralegales mundiales. En Venezuela se lucha todos los días contra el gobierno, contra la "oposición" colaboracionista y contra la falta de claridad frente a un enemigo que toma por el cuello pausadamente a toda la sociedad venezolana.
En conclusión, la cara europea debe mostrarse franca y con persistencia como una muestra de la claridad política ante el juego de las fuerzas antiglobalización -a mediano plazo y con tendencia a acelerarse en términos de tiempos históricos- de ésta reedición de un "Imperio Romano de Oriente", idea anacrónica pero que para muchos anima el espíritu de la Rusia demagoga y neodictatorial de Wladimir Putin.
Si no es hoy, tal vez sea mañana, pero Polonia debe dialogar y hacer sentir su voz democrática desde México hasta Argentina. Venezuela pudiera ser el mejor lugar para comenzar a multiplicar esa voz.
Prever e Imaginar: Hipercultura, Milenio y Escenarios
Joaquín Ortega (Escuela de Estudios Políticos, Universidad Central de Venezuela)
Resumen
El texto pretende entretejer y encontrarse con tres puntos de vista: 1.- la de la una naciente cultura vinculada a la red, 2.- la de una propuesta de una ecuación que integre algunos elementos éticos y heurísticos –el de los valores y el de la innovación- en ese mismo ámbito reticular- y 3.- el de la delineación de ciertos futuribles enmarcados, tanto en la especulación racional -a partir de horizontes pragmáticos- como en los de un uso creativo de la lógica de los descubrimientos.
En la primera parte del texto, el autor se vale de la reflexión de Ernesto García Canclini sobre las relaciones entre cultura y sociedad, para darle forma a lo que el profesor Ortega llama “La Ecuación del Milenio” -una especie de interpretación que sintetiza los elementos éticos y “técnico inventivos” que pudieran darle sentido al trabajo humano en un contexto digital. Se definen asimismo, los conceptos que integran la ecuación con sentido operativo, será lo que el autor entiende por cultura,valores, innovación y net.
A continuación se reflexiona sobre el sentido de la acción comunitaria, valiéndose de la reflexión del profesor norteamericano William J Mitchell, así como de los investigadores españoles Andoni Alonso e Iñaki Arzoz. Así se desprende que de la red -y de las comunicaciones en y a partir de ésta - se genera una novedosa ágora digital, así como la posibilidad de conjugar y explorar nuevas combinaciones tanto de tesis políticas libertarias como de las liberal-comunitaristas.
Por último, se desarrollan teóricamente los conceptos de escenarios, proponiendo un par de visiones estimuladas por elementos valorativos e inventivos, de manera de ofrecer unos futuribles de mediano plazo.
Prever e Imaginar: hipercultura, milenio y escenarios
Joaquín Ortega
“Internet is a remarkable political invention—a very large-scale structure with significant built-in capacity to resist concentration of power and authoritarian control.”
William J. Mitchell
Introducción
Los tiempos que corren parecieran revelarnos que se necesitan, hoy más que nunca, miradas distintas sobre la realidad. Esas nuevas vistas, supondrían el ejercicio de sensibilidades originales fundamentadas en ejercicios heurísticos, en perspectivas infrecuentes, en análisis y descripciones -que además de ser flexibles- se mantengan teóricamente actualizadas y competentemente empíricas.
En la opinión de algunos, los científicos sociales, contamos con demasiados conceptos –cultura, democracia, política, sentido, entre otros- convertidos en meros fonemas “útiles” entre colegas, en frases con un valor de cambio válido temporal –el de los congresos o la academia pura y dura- Esos mismos conceptos no serían más que meras intuiciones medianamente reflexionadas y convertidas, posteriormente, en definiciones operativas o en constructos al uso.
Para otros, tal vez la mayoría de los juicios presentes en las ciencias sociales, son el producto de ideas rebautizadas,embriones autofecundados, cuerpos flamantes de Lázaros -que por el acto mágico de acompañarse de un prefijo: hiper, post, ultra, neo y hasta ur- aparecen en la vidriera de las novedades escolásticas como el producto más novedoso del mercado intelectual.
Hoy pretendemos hacer un ejercicio heurístico, ofreciendo determinadas interpretaciones -de ideas y conceptos frecuentes y públicos- empeñándonos en que ciertos neologismos, no se pierdan en los vericuetos de un discurso ahíto en una nadería puramente retórica.
La hipercultura actual
La hipercultura actual -es decir, esa concepción consensuada de memoria común, historia compartida, interrelaciones sociales, lenguaje corriente y contenidos de entretenimiento-se haya inmersa y habita dentro de lo que llamamos la “cultura del milenio”. La cultura del milenio se asemeja a un conjunto de reglas tácitamente consensuadas por la ciudadanía global, y que a la manera de un continente proponen cierta base o marco, para la actualización de algunos protocolos de ejecución de contenidos. Para nosotros, su marco y soporte es la red, pero al ser ejecutada por individuos, tanto sus valores como sus creencias -así como sus deseos, intereses y auto percepciones- jugarán un rol determinante en la direccionalidad y alcance de sus búsquedas.
La cultura del milenio se estructura y desarrolla en base a la relación directa entre los tres componentes comunes dentro de la que hemos llamado la “ciudadanía post-digital” o “cultura del milenio”, esto es: valores” más “innovación” sobre una plataforma común, que es la “red” –Net-.
¿Qué entendemos por Cultura, Valores, Net e Innovación?
Para partir de cierta perspectiva -la Big Picture- la reflexión de Nestor García Canclini resulta particularmente útil para aclarar el momento contextual, en especial por la lógica que implican las condiciones iniciales de la producción, circulación y consumo de cultura:
“voy a mencionar cuatro vertientes contemporáneas que destacan diversos aspectos de esta perspectiva procesual que considera a la vez lo sociomaterial y lo significante de la cultura. La primera tendencia es la que ve la cultura como instancia en la que cada grupo organiza su identidad. Dicho así, no tiene ninguna novedad, porque desde el siglo XIX los antropólogos venían estudiando cómo las culturas se organizaban para dar identidad, para afirmarla y renovarla en las sociedades. Pero lo que tratamos de ver actualmente, dado que las condiciones de producción, circulación y consumo de cultura no ocurren en una sola sociedad, es cómo se reelabora el sentido interculturalmente. No solo dentro de una etnia, ni siquiera dentro de una nación, sino en circuitos globales, traspasando fronteras, volviendo porosos los tabiques nacionales o étnicos, y haciendo que cada grupo pueda abastecerse de repertorios culturales diferentes. Esta configuración transversal del sentido complejiza cada sistema simbólico. Los procesos culturales no son resultado solo de una relación de cultivo, de acuerdo con el sentido filológico de la palabra cultura, no derivan únicamente de la relación con un territorio en el cual nos apropiamos de los bienes o del sentido de la vida en ese lugar”. (García Canclini: 2006: 35)
De cierta manera, el intercambio simbólico y los cruces fronterizos potencian una dinámica para nada hipodérmica –en el sentido clásico de la teoría de la intervención de conductas políticas- sino más bien, tamizada, de “ida y vuelta”, una función biyectiva, que a la manera del aufheben hegeliano, integra, niega y conserva a la vez.
“En esta época nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestra nación son escenarios de identificación, de producción y de reproducción cultural. Desde ellos, sin embargo, nos apropiamos de otros repertorios culturales disponibles en el mundo, que nos llegan cuando compramos productos importados en el supermercado, cuando encendemos el televisor, al pasar de un país a otro como turistas o migrantes”. (García Canclini: 2006:36)
Por eso, muchas veces se piensa que resulta insustancial hablar de cultura en el sentido tradicional, a partir de una multiplicidad de inputs exteriores, que si bien no sobresaturan el sistema psicobiosocial del ser humano, al menos le ha proporcionado cierta inteligencia adaptativa que jerarquiza y lo previene de una intoxicación severa de estímulos periféricos:
“De manera que decir que la cultura es una instancia simbólica donde cada grupo organiza su identidad es decir muy poco en las actuales condiciones de comunicación globalizada” (García Canclini: 2006:36)
Así, García Canclini reflexiona sobre los valores y la capacidad reiterativa, de esa suerte de perspectiva especular Mc Luhana, sin perderse dentro de aquel mito de Narciso, del cual nos prevenía el pensador canadiense:
“Hay otra dirección que veníamos descubriendo a propósito de los valores, según la cual la cultura es vista como instancia simbólica de la producción y reproducción de la sociedad. La cultura no es un suplemento decorativo, entretenimiento de domingos, actividad de ocio o recreo espiritual para trabajadores cansados, sino constitutivo de las interacciones cotidianas, en la medida en que el trabajo, en el transporte y en los demás movimientos ordinarios se desenvuelve procesos de significación. En todos esos comportamientos están entrelazados la cultura y la sociedad, lo material y lo simbólico” (García Canclini: 2006:37)
Así, se pregunta García Canclini:
“¿Qué es, entonces la cultura? No podemos regresar a la vieja definición antropológica que la identificaba con la totalidad de la vida social. En las teorías sociosemióticas se está hablando de una imbricación compleja e intensa entre lo cultural y lo social. Dicho de otra manera, todas las prácticas sociales contienen una dimensión cultural, pero no todo en esas prácticas sociales es cultura (…) toda conducta está significando algo, está participando de un modo diferencial en las interacciones sociales. (…)…cuando decimos que la cultura es parte de todas las prácticas sociales, pero no es equivalente a la totalidad de la sociedad, estamos distinguiendo cultura y sociedad sin colocar una barra que las separe, que las oponga enteramente. (…) en este proceso la cultura aparece como parte de cualquier producción social, y también de su reproducción”. (García Canclini: 2006:37)
Lo que nos lleva a pensar que dentro de un entorno progresivamente digitalizado la relación “cultura-sociedad” se va haciendo cada vez más tenue y sus dependencias más difusas. En pocas palabras, el contenido generado desde un espacio ciudadano digital o cibercomunitario puede llegar a convertirse en la propia materia prima que luego lo auto genere. En conclusión, ciertamente temeraria: la autorreferencia de éste nuevo tipo de conocimiento, lo convierte en diseñador y propulsor de sus propios objetivos, intuitivamente dúctiles con un reacomodo en un tiempo próximo al real.
A esta percepción se agrega una visual de la cultura, en su sentido antropológico político. Lo cual alerta sobre el peligro efectivo del uso del poder como “distinción desde la superioridad”, interpuesto discursivamente tanto por mayorías, como por minorías políticas.
“una tercera línea es la que habla de la cultura como una instancia de conformación del consenso y la hegemonía, o sea de configuración de la cultura política, y también de la legitimidad. La cultura es la escena en que adquieren sentido los cambios, la administración del poder y la lucha contra el poder. Los recursos simbólicos y sus diversos modos de organización tienen que ver con los modos de autorrepresentarse y de representar a los otros en relaciones de diferencia y desigualdad, o sea nombrando o desconociendo, valorizando o descalificando. El uso restringido de la propia palabra cultura para designar comportamientos o gustos de pueblos occidentales o de élites –“la cultura europea” o “alta”- es un acto cultural en el que se ejerce poder. El rechazo de esa restricción, o su reapropiación cuando se habla de cultura popular o video cultura, también lo son…”. (García Canclini: 2006:37)
García Canclini, continúa exponiendo lo que el considera han sido las líneas de interpretación de la cultura. Así, llega a la noción de nombramiento indirecto –el eufemismo - y su todo, menos forzoso, parentesco con las bases del espectáculo:
“La cuarta línea es la que habla de de la cultura como dramatización eufemizada de los conflictos sociales. La frase no es de Pierre Bordieu, pero contiene una palabra que él usa con frecuencia: me refiero a su noción de eufemismo…. (García Canclini: 2006: 38)
“Esta vertiente de la cultura como dramatización eufemizada de los conflictos sociales, como teatro o como representación, ha sido trabajada por Bertolt Brecht. Walter Benjamín y otros pensadores. Se haya relacionada (…) con la conformación del consenso y la hegemonía, porque estamos hablando de luchas por el poder, disimuladas o abiertas”. (García Canclini: 2006:38)
Estas luchas por el poder desequilibradas y vueltas a nivelar en función de las teorías y praxis del orden político que las animen, hacen correr un programa ético. Un programa que impulsael actual redescubrimiento de la política como bien común -y como responsabilidad “ecológico-política”- dentro de aquellas urbes contemporáneas, en transformación constante. Ciertos valores mínimos compartidos por los individuos en sociedad –la convivencia, la tolerancia, el trabajo en línea y en la colaboración, la libertad de expresión, los derechos humanos, la conciencia del medio ambiente, los mecanismos mínimos de la democracia procedimental- se expresan a través de la reinvención y el redescubrimiento de ideas políticas clásicas, así como de aquellos conceptos más caros a la ratio técnica, pero cuyas aplicaciones deben alinearse con las nacientes intuiciones que animan a los proyectos políticos de nuevo cuño.
García Canclini reflexiona sobre las coexistencias entre relatos:
“¿Cómo volver compatibles estas distintas narrativas? El hecho de que sean cuatro hace pensar que no estamos ante paradigmas. Son formas en que nos narramos lo que acontece con la cultura en la sociedad. Si fuera solo un problema de narración, de narratología, no sería tan complejo compatibilizarlas. Estamos también ante conflictos en los modos de conocer la vida social (…)…Es necesario avanzar en el trabajo epistemológico iniciado por autores ya citados a fin de explorar cómo las aproximaciones que narran los vínculos de la cultura con la sociedad, con el poder, con la economía, con la producción, podrían ser conjugadas, articuladas unas con otras” (García Canclini:2006:38)
Dando una vuelta de tuerca, consideramos que la cultura del milenio no es más que un ejercicio de adaptación histórica, urbana y epocal. Es la capacidad por medio de la cual los seres humanos se enfrentan, conviven y trascienden a las nuevas realidades temporales, producto del cambio socio histórico y reflexivo de la era digital. Incluye, la comprensión de todas aquellas transformaciones en los hábitos mentales, así como los procesos que definen el tono y el modo en la solución de los problemas vitales individuales o comunitarios.
Los valores serán todas aquellas creencias individuales, que al ser ejercitadas -en la esfera “global-glocal”- permitan generar el mayor grado de bien común en la sociedad, así como la mayor cantidad de interrelación efectiva en el intercambio de ideas -aunque no se descarta la mera transacción de capital financiero, bienes o servicios-.
La Net es la plataforma digital basada en la WWW, organizada en base a la lógica del hipertexto y a la interrelación entre hipermedios. Sus principales características son la accesibilidad y el intercambio horizontal de contenidos, sean estos voz, data o imagen.
La innovación es el hábito mental, y la práctica consciente, por medio de la cual una creación estable, conocida -y físicamente plasmada- se transforma en otra de la misma esencia, pero desemejante en su uso o actualización, generando así, utilidades paralelas y derivando en una producción con efectos alternativos dentro de un horizonte previsible.
La ecuación de la cultura del milenio se presenta como un punto de partida para la generación de nuevas oportunidades de interpretación -y de acción- entre los sujetos políticos de éste nuevo siglo, y el entorno en el que se desenvuelven.
La interacción comunitaria on line
Una cultura que haga énfasis en el naciente constructo de la cibercomunidad, necesita hacerse de unas experticias mínimas para llevar a buen término y con eficiencia la consecución de sus intereses, amén de ser escuchados sus requerimientos. Las nuevas barreras, aunque existentes, dependen menos de muros externos o físicos que de disposiciones internas. Si bien la conexión a la red es un elemento marcado por la brecha digital, las ciudades hipermodernas cuentan con un mayor apoyo a las políticas de ínter conectividad ciudadana gratuita.
Sostenemos la importancia de la experiencia urbana como precursora y promotora de futuras experticias políticas, por lo tanto, resulta imperativo explorar el nuevo -o nuevos- ágoras. Al respectoWilliam J Mitchell comenta:
“Hemos recorrido un largo camino, pues, desde la ciudad-estado aislada, con su ágora o foro en el centro y con muros exteriores definiendo claramente sus límites: el tipo de disposición implícita en la idea de urbe –el territorio de la formación cívica, como las siete colinas de Roma-, a diferencia de la civitas –familias o tribus que viven juntas porque comparten creencias religiosas, organización social y modos de producción. (Mitchell: 103)
Asimismo, al difuminarse las antiguas formas políticas -heredadas tanto de la tradición liberal como del centralismo postestalinista- el ciudadano común, dialogante en esta –y bajo esta- novel“Stoa en red” descubre nuevos peligros y oportunidades. Valdrá la pena, entonces, invocardioses fundacionales ad hoc, flamantes genus polithykon que permitan darle –y darnos- distancia ontológica a la actividad ética cotidiana. Mitchell, así reitera la desaparición de la significación de los espacios públicos físicos para explicarse los alcances de la deliberación:
“Actualmente están siendo refutados a muchos niveles los límites y la propia definición de las unidades cívicas tradicionales a gran escala (ciudades, regiones metropolitanas e, incluso, estados-nación). Existe una doble amenaza. Por un lado los flujos de información global están reduciendo la importancia de las antiguas fronteras políticas y disminuyendo el valor del espacio público físico en la generación y en la representación de una integración social interna. Al mismo tiempo, la privacidad electrónica y las tecnologías de gestión de la interacción crean la posibilidad de otros cismas y subdivisiones. No necesitamos creer en profecías apocalípticas sobre el colapso inminente de las estructuras cívicas ni sobre el ascenso de la soberanía individual, pero ciertamente debemos reconocer la creciente separación entre civitas y urbes y el desmoronamiento acelerado de la vieja definición de “comunidad” del Oxford Dictionary como “conjunto de personas que viven en un lugar, distrito o país”. (Mitchell: 2001:103)
Aprender a ser ciudadano no requerirá de una plaza estrictamente acondicionada para ello. La noción de la práctica democrática, influida por la teoría parlamentaria y asumida como theoreos -derivada filológicamente de la observación teatral- parece perder su proxémica y ganar en profundidad imaginativa. Lacomplejidad de agendas y lealtades se reduplican e iteran hasta límites sólo previsibles bajo la hipérbole de una lógica multitask, angélica –en el sentido de McLuhan- o globalizada hipercosmopolitamente.
“Como resultado, la tradicional congruencia entres ciudadanía, espacio público y espectáculo –tanto tiempo vital en el funcionamiento de las ciudades- se ha distorsionado. Las calles y las plazas de la ciudad ceremonial del Renacimiento, por ejemplo, eran lugares para representaciones y procesiones civiles y religiosas a las que solía asistir la población en días especiales. Alberti podría hablar por tanto de la ciudad como el lugar donde “se aprende a ser ciudadano”. Pero había que estar allí. Hoy, por contraste, aprendemos a ser ciudadanos de múltiples comunidades, dispersas y superpuestas, a través de distintos medios electrónicos, navegando en lugares públicos virtuales, participando en reuniones preparadas electrónicamente en lugares remotos, y presenciando retransmisiones desde espacios públicos físicos, como Times Square en Nochevieja, que se han convertido en escenarios globales” (Mitchell:2001:104).
Los próximos pasos en la red:
El tono de manifiesto -casi tecnosurrealista- y el interés propagandístico del texto de Alonso y Arzoz, abren asimismo, nuevas ventanas para la exploración continuada de un proceso técnico-perceptivo cercano a una nueva revolución industrial. Así, la cuestión de la utopía tecnológica –compañera de viaje de grandes proyectos y discursos transformadores- se aborda de manera clara y directa:
“La democracia está en crisis, y la última esperanza de los antidemócratas se cifra en la ciberdemocracia. La democracia formal, con sus limitaciones históricas y sus virtudes comparativas frente a la dictadura, parece poder renovarse gracias a un mero ajuste técnico como el voto por medio de Internet, las discusiones políticas en los foros o nuevas formas de recaudar votos y dinero mediante la red. Del voto electrónico al voto por Internet, todo parece cuestión de velocidad de procesamiento y fidelidad al voto individual, pero no existe una teoría reformista sino la convicción de que la tecnología, por sí sola, ha de ser capaz de solucionar los problemas democráticos actuales”. (Alonso y Arzos: 2005: 64)
De la misma forma, acentúan los agotamientos de algunas praxis democráticas:
“Se ignoran aspectos básicos, como señala Tomás Maldonado (1998a) respecto al modelo democrático que se persigue: el ateniense o el jeffersoniano. Los dos adolecen de defectos, porque el primero es profundamente elitista y reducido –sólo los ciudadanos varones tenían acceso- y el segundo, populista, pues finalmente confía en una casta profesional de políticos. Por ello el problema de la democracia –paradoja de paradojas- es la falta de democracia en sus procesos electorales y,aún más grave, en la propia vida de la sociedad democrática….”. (Alonso y Arzos: 2005: 64)
Los peligros no están ausentes y la perspectiva de la desproporciones en el ingreso económico, aparte de la realidad oligopólica de los mass media, no deberían saltarse, al igual que la presencia de una pretendida “neortodoxia” o radicalismos democráticos.
“La falta de una igualdad de oportunidades económicas de todas las opciones o la manipulación de los grandes medios, cada vez concentrados en menos manos, son los dos grandes obstáculos. Pero el obstáculo realmente insalvable es el riesgo de un “fundamentalismo democrático” (Juan Luís Cebrian, 2004) que puede pervertir y aún trastocar la democracia en autoritarismo o incluso tiranía”. (Alonso y Arzos: 2005:64)
El problema de la esencia misma de la información reticular -que permite y no permite a la vez- para bien o para mal, observar al bosque y al árbol solitario en la red, aparece como asunto de primer orden:
“Frente al riesgo de esta seudodemocracia, la ciberdemocracia sólo puede empeorar las cosas, ya que el ciberespacio, debidamente tratado, es terreno abonado para la manipulación cibermediática, los partidos mercenarios y los espejismos virtuales. (Alonso y Arzos: 2005: 64-65)
El estado -al margen, o no, de la lógica de la oferta y la demanda- y las comunidades –políticamente activas- parecieran dirigirse a una inevitable transformación en sus funciones, objetivos, fines, dimensión y alcances. El pensamiento crítico y las voces lúcidas que adviertan sobre los desmanes enmarcados en los universales de la mera ganancia, tampoco prorrumpen de la nada:
“los problemas no se van a solucionar por sí solos con tan sólo esperar el desarrollo del mercado libre y la tecnologización progresiva. No van a surgir “conciencias colectivas” de forma espontánea, por la mera implantación de las tecnologías, sino que en todo caso los logros de una conciencia compartida serán el resultado previo de las comunidades”. (Alonso y Arzos: 2005:65)
Alonso y Arzoz parecieran invocar, un sentido común que integre a la ecología política, a los logros individuales del republicanismo liberal junto al modelo de democracia participativa. Un reclamo que busca fundir lo mejor de las tradiciones liberales, socialistas, individualistas, comunitaristas, éticas, progresistas, solidarias y competitivas, junto a las necesidades imperativas de un modelo político democrático al que le han aparecido antítesis despóticas:
“sólo la hiperpolítica puede implementar procedimientos ciberdemocráticos, porque entiende que la democracia necesita, más que reformas técnicas, un renacimiento global de la idea misma de democracia y una implicación con los problemas planetarios que nos afectan a todos. Se trata así de encontrar las pautas para una democracia participativa –progresivamente participativa- que evolucione hacia un nuevo modelo más allá de la mera representatividad y delegación de poderes. De ahí la saludable insistencia actual en estructuras horizontales, sin una casta de representantes. Pero también es necesario actuar salvaguardando los aspectos mediales positivos que siempre tendrá este sistema”. (Alonso y Arzos: 2005:65)
Nada tendría sentido si la sociedad no genera una paideia y actúa como un gran plantel cívico, uno con un currículo continuamente actualizado y en busca de nuevos trivium y quadrivium para el milenio en curso:
“Y, sobre todo, a través del enriquecimiento dela sociedad como escuela de valores democráticos, de vida cotidiana en democracia práctica, donde los foros presenciales o virtuales no sean meras antesalas de deliberación para el voto ganador, sino espacios abiertos para la reflexión crítica y la colaboración comunitaria. La deliberación real consiste en forjar pensamientos compartidos y rectificar los propios, no sólo de convencer al oponente…. “. (Alonso y Arzos: 2005: 65)
La propuesta va más allá de los vicios que disfrazan a los espectadores con los protagonistas, de los que confunden elasambleísmo, el populismo demagógico y el tumulto ideologizado, con cierta masa en proceso de mudar la piel hacia una multitud políticamente lúcida:
“El objetivo es, entonces, una democracia reinventada que no sea el engendro de la democracia popular ni la asamblea permanente, sino un nuevo modelo técnico y social homeostático entre estructuras y sociedad que requiere ser investigado y probado. Entonces sí, a través de procedimientos de ciberdemocracia hiperpolítica, cuando el ciberespacio sea accesible a todos y se halle regulado contra la manipulación…” (Alonso y Arzos: 2005: 65)
Compartimos la presunción de una cultura ciudadana en red, esto es, de una comunidad abierta, altamente conectada, totalmente alejada de las mal llamadas “nostalgias de los socialismos reales”:
“La comunidad es la clave de la hiperpolítica, más allá de la pura y abstracta globalización. Baumann (2003a) cree que vivimos un hambre de lo comunitario, síntoma de que está en grave peligro. El comunitarismo estadounidense que reaparece en las últimas décadas, así como las reflexiones europeas sobre una tercera vía comunitarista señalan esa clamorosa ausencia que denuncia Baumann. Por supuesto, hay que ser cuidadosos con la elección del tipo de comunidad que deseamos porque no todas son igualmente deseables. Las comunidades cerradas asfixian o sacrifican al individuo en aras del grupo”. (Alonso y Arzos: 2005: 77)
Y cada comunidad debe ser activa en sus fines, con rasgos de personalidad bien acentuados que los distingan del afán homogeneizador de cierta globalización económica y que se conecte integrándose, pero a la vez, apostando por la diferencia:
“Por ello es necesaria una comunidad nativa que a la vez se incluya en una comunidad global,recreadas y conectadas ambas a través de un “comunitarismo abierto” y no cerrado (Pedro Ibarra, 2002) en un flujo glocalista en ambas direcciones: de lo local a lo global y viceversa. Pues es en la comunidad horizontal donde han de resolverse los problemas, no en el dirigismo de las élites o las oligarquías políticas de clara estructura vertical y unidireccional. Y es el sentido comunitario abierto el que tiene que primar en cada acción por encima de los intereses oscuros de país, de clase o incluso de lobby o de falsa comunidad de conveniencia. Lo importante es así lo que decide la comunidad, pero la comunidad que se sabe comunitarista con todas las demás comunidades, en un sistema de comunidad global integrado por comunidades locales”. (Alonso y Arzos: 2005:78)
Este tipo de comunidad no debe inspirarse en la separación y mucho menos en la planificación totalizante. El multiculturalismo será su mapa de ruta, la otredad su itinerario y el extranjero el mensaje claro:
“Por ello la hiperpolítica no predica la vuelta conservadora a los valores tradicionalistas de la comunidad fortificada contra el extranjero o el diferente, contra el “otro”, sino al contrario, clama por la necesidad de la comunidad abierta y multicultural, en la que conviven todas las culturas y religiones, lenguas y costumbres, bajo el horizonte de unos derechoshumanos irrenunciables, universales, garantizados y operativos. Esa gran comunidad hiperpolítica que es la República Global es la comunidad de comunidades integradas por un fuerte sentido comunitario –ético antes que moral- que significa trabajo en común, solidaridad activa, flexibilidad de pensamiento y respeto a los derechos humanos colectivos e individuales. Y nunca más aquel caduco comunitarismo autoritario, comunismo centralista y policiaco que sacrifica la libertad en aras del estado o de la dictadura del pueblo” (Alonso y Arzos 2005: 78)
El ejemplo de los weblogs, de los juegos de video, de los juegos de roles, de las comunidades de intereses son básicos para entender las fortalezas de la interacción de estas asociaciones sociales, ligadas por fines comunes:
“Ciertas comunidades vernáculas, con sus limitaciones y valores sencillos pueden servirnos de referencia viva. Las comunidades virtuales, con sus aciertos y fracasos, pueden inspirar en parte el modelo de este comunitarismo sin modelos ni ideales fijos. Su fuerza se encuentra en su capacidad de autoorganización y en su flexibilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes que aparecen en el horizonte actual. La base hiperpolítica de este comunitarismo es el comunalismo de los bienes y las labores esenciales, y la libertad para el resto de la vida individual. (Alonso y Arzos 78-79:)
La diferencia y las realidades abordadas por la teoría del género sirven como medio de adecuación a nuevas incertidumbres y áreas de oportunidad sociológica:
“Por un lado, se trata de conseguir un nuevo concepto de la familia –no sólo el matrimonio tradicional, sino de otras fórmulas que han aparecido en los últimos tiempos como las familias monoparentales u homosexuales- y de las relaciones personales, abiertas a la diversidad de fórmulas de articulación y, por otro, un actitud inédita en el trabajo intercomunitario, basado no en la competencia y la violencia, sino en la colaboración comunalista global”. (Alonso y Arzos: 2005: 79)
La interrelación potencia la creatividad y la multiplicidad cultural y mental, logrando alejar las tenazas del globalismo uniformizador o del localismo antiprogresista representado-y la más de las veces estimulado- por los fundamentalismos religiosos o políticos:
“Todas deben conformar una comunidad de diferentes niveles, conectadas por vasos comunicantes por los que se transmitirán ideas y personas y flujos hiperpolíticos. La comunidad cultural se convierte de esta manera en el refugio de la creatividad y de la evolución, capaz de generar una rica cultura con infinitas manifestaciones de belleza, de las que aprendemos como iguales comunitarios y no como turistas de lo exótico. El propósito cultural de la comunidad no es el falso mestizaje obligatorio que impone la globalización, sino la identidad abierta y evolutiva que garantice que el experimento humano nunca acabe en el globalismo uniformizador y alienante del imperio, es decir en habitantes de no-lugares y meros consumidores para quienes pueden permitírselo. Ni los habitantes del Mac World que denuncia Benjamín Barber (1995), ni de las comunidades cerradas y represoras de los fundamentalistas, del tipo que sean (…). (Alonso y Arzos: 2005:79)
Incluso las nuevas realidades comunitarias se valen de la irrecusable realidad del mercado, de la “amplia libertad” de consumo y de la impersonalidad del comprador. Así Mitchell hace notar un concepto clave, incluso para entender la naturaleza “real-no real” de la comunicación en línea. Se trata de la interacción asincrónica:
“During the 1990´s, we saw the rise of remote asynchronous interaction, as enabled by email and the World Wide Web. To conduct retail transactions on line, you don´t have to go to a store or a vending machine, you don´t have to worry about opening hours, and you have to wait to get a representative on the phone. Online retail sites, such as Peapod.com and amazon.com, provide the possibility of shopping wherever and whenever you can get an Internet connection –which is now pretty much anywhere and anytime. From the buyer´s view point, shopping becomes as placeless activity. For the sellers, places of business are now server farms, backroom e-commerce centers at locations where labor markets are attractive, and enormous warehouses and distribution centers at nodes in large-scale transportation networks. Instead of talking to their customers, retailers obtain market knowledge by applying software to analyze databases of online transactions records”(Mitchell: 2005: 80)
Como ya habíamos apuntado arriba: así como comprar se convierte en una actividad sin lugar, el diálogo ciudadano no necesita de espacios públicos físicos. Así como el comerciante recurre a un software para analizar el mercado, los gobiernos mundiales podrían recurrir a herramientas parecidas para evaluar el estado de la “nación global”, de las necesidades del entorno y de las posibles respuestas sistémicas.
Escenarios:
La teoría tradicional, con acento en el sentido común y basada en el uso cotidiano del lenguaje distingue entre tres perspectivas del futuro: escenarios –Scenarios-, pronósticos –Forecasts- y visiones –Visions-.
La tensión entre Scenarios y Forecasts es propia de las ciencias sociales y será el tablero dentro del cual toda perspectiva racional deba moverse.
Las Visions –visiones- se acercan más a una interpretación desde el deber ser que a una inferencia desde la realidad. Se perciben como marcos difusos, pero entre sus ventajas está el permitir generar estrategias -al “gran largo plazo”, favorecer el cambio deliberado -en modos de actuar- y promover la evolución en las actitudes frente a fines o medios. En pocas palabras, las visiones generan horizontes virtuales, poco verosímiles, más no quiméricos.
Establezcamos algunos puntos de coincidencia o fricción entre estos dos criterios:
El escenario es un futuro posible, una perspectiva definible y estructurada en la complejidad. El pronóstico es un futuro probable, por lo tanto, susceptible de menor incertidumbre y se basa en la probabilidad. El escenario ilustra los riesgos, los pronósticos regularmente no los contempla. El escenario está basado en la incertidumbre, los pronósticos en relaciones de causa-efecto, de manera que pueden ordenarse con ayuda de leyes probabilísticas. Los escenarios son poco usados en la vida cotidiana, los pronósticos se utilizan diariamente –los juegos de azar son un buen ejemplo-. Los escenarios son más asertivos en el mediano y en el largo plazo, los pronósticos muestran su precisión en el corto. (Maleki (2002: 64)
No hay duda que todo escenario politológico que pretenda un mínimo de asertividad debe tomar en cuenta las teorías sobre riesgo e incertidumbre, pero hoy nos valdremos de un enfoque tradicional para promover una “mirada escénica” que prevea o imagine -a la manera de experimentos mentales futuribles- cómo la ecuación del milenio puede insertarse o producir cambios en la cultura a mediano y largo plazo, espacio propio para los escenarios tendenciales.
Así tenemos que:
Los valores e innovación en un futuro posible pudieran producir más tecnología en función del respeto del medio ambiente –tecnologías limpias y alternativas- así como la extensión y la optimización de la vida humana con vista a la integración de la máquina–chip o interface- y la biología –ADN-
Los valores e innovación basados en la incertidumbre ilustran principalmente tres riesgos:
1.- riesgos para la biosfera, continuados y asociados al recalentamiento global y unos novedosos relacionados con el uso de biocombustibles
2.- riesgos para el modo de producción o transformaciones en la relación con el trabajo,
3.- riesgos relativos a una nueva relación de la psique humana y su posterior integración a un cuerpo híbrido post humano “máquina-hombre”
Los valores e innovación en términos cuantitativos: las mediciones revelarían porcentualmente cuáles área del globo, cuáles países y cuáles grupos o segmentos humanos y sociales desean –o pueden, en mayor o en menor medida, ser parte de las transformaciones producidas por la innovación en el ámbito global.
Los valores e innovación en términos cualitativos revelarían que una mayor cantidad de población va a querer que se democratice el conocimiento que genera la innovación, lo que también generará acceso a los códigos fuente de las nuevas arquitecturas psicobiosociales –meta sistema de sistemas de información- los cuales se presentan como nuevos “fines-destino” para la sociedad.
Los valores, junto a la innovación pudieran revelar que las personas aspiran saber más del proceso interno de esos nuevos conocimientos –tecnologías, métodos, alcances, peligros, conveniencias- para poder decidir más asertivamente con respecto a ellos.
Los riesgos y oportunidades de un mundo en donde los valores se unen a la innovación se resumen en el deseo de una mayor participación de los ciudadanos en el proceso mismo de descubrimientos y reinterpretaciones, buscando no sólo información para decidir, sino experticias en las áreas que les permitan ser parte activas de ese proceso.
Algunos escenarios que conjuguen matriz política e innovación
En un tiempo cercano los valores democráticos –en el terreno de la microfísica- pueden sufrir -o continuar sufriendo los ataques continuos de una intervención autoritaria de fachada plebiscitaria- como en el caso de los neopopulismos latinoamericanos.
En términos geopolíticos se revelarán los agentes antiglobalización, más por sus métodos, que por desarrollar una ideología explícitamente neofundamentalista o antilibertaria. La lucha por la opinión pública ya no será tan importante como la estrategia del miedo, lo que dejaría a la res pública en manos de nuevas facciones organizadas para el poder neototalitario.
La incertidumbre es la base de las condiciones iniciales de los escenarios. Al ser éste sufundamento, no nos puede sino preparar para lo inesperado. De allí que los ejercicios, experimentos mentales y los futuribles merezcan ser cada vez más ingeniosos, “desvariados”, pero racionales y anticipados.
Los riesgos de un mundo en donde valores antidemocráticos se unen a la innovación son fundamentalmente del orden de la erosión organizacional, de la dispersión y neocentralización institucional y del repliegue de los miembros de esas sociedades a sus áreas de seguridad: hogar, familia, clubes, iglesias, recreación esporádica, nodos culturales, énfasis en la transformación del ciudadano tradicional en un Netizen.
En medios progresivamente democráticos la agenda oficial se separa de la ciudadana: cualitativamente las mediciones se dispersan y revelan mayor crecimiento del centro democrático alejado de posiciones extremistas pro mercado o anti mercado, pro estatales o anti estatales.
Asimismo, cuantitativamente los estudios revelarían una tendencia a verbalizar los logros y las aspiraciones individuales y grupales. Se reconocen las ventajas de las diversas posturas políticas, se buscaría un discurso de alcance político que trascienda los anteriores y que apueste por el progreso, la paz social y el cuidado del medio ambiente.
Los ciudadanos deciden en función de diversas y mejores cantidades de información. En pocas palabras, se desea saber más –y bajo distintos enfoques- sobre lo que se va a decidir.
A mediano y largo plazo se dibujarán las líneas gruesas de una perspectiva política de alcance medio en términos tendenciales.
Entre la red y la TV: De la TV al aire a la TV que “bajas”
La cultura visual es una parte importante de la situación actual de transmisión de valores y su supuesta reproducción o no. La imbricación y casi refundición de tecnologías van produciendo en el diálogo político oportunidades únicas para redescubrir la retórica política y la difusión de propuestas. Críticas sobre el fenómeno televisivo desde diversas facciones nunca han faltado, así lo expone Douglas Kellner:
“Daniel Bell (1976) argued that television and the mass media have been instrumental in promoting a new consumer ethic and hedonistic life-style that contradict the older capitalist-protestant production ethic with its emphasis on hard work, saving, delayed gratification, the family, religion, and other traditional values. “Neoconservative” critics such as Daniel Moynihan, Robert Nisbet, and Samuel Huntington maintain that television has eroded respect for authority by exposing political scandals (as well as business corruption and failures) while fostering cynicism, distrust, and disrespect for the system as a whole. These critics complain that the media have gone too far in their “adversary” function and have eroded the president´s power, thus “seriously and dangerously” weakening the state´s ability to govern (Moynihan 1973, 315). The neoconservatives claim that television has helped produce an “adversary culture” and Crozier et al. (1975) specifically assert that it has promoted a “democratic distemper”. (Kellner: 1990: 4)
Por otro lado los conservadores, hicieron otro tanto, incluso una prefiguración de la importancia del espectáculo en la visión comunitaria.
(…) The affirmative liberal position is reflected as well in James Carey´s (1988) description of television and popular culture as a “communalistic ritual” in which a culture celebrates its dominant values, institutions, and way of life”.(Kellner: 1990: 5)
Si bien es cierto que la televisión ha tenido una entrada en los hogares y familias, en una proporción más alta, a la que pudo haber tenido la radio a mediados del siglo XX, no hay duda que el negocio ha tomado paulatinamente otra dirección: hacia el PC y otros artefactos digitales portátiles. Cada vez más los contenidos en el área de entretenimiento deberán segmentarse con mayor precisión para alcanzar su target. Por esto, consideramosque paulatinamente la TV se asemeja a una máquina en camino a su reinvención total.
A esto debemos agregarle los efectos de la interacción en línea en la generación de comunidades espacialmente difusas, a su vez hijas directas de la lógica de los mass media.
“It is far too facile, then, simply to equate communication with community (despite the fact that the terms have the same Latin root) and to conceive of cyberspace as some sort of vast village green in the sky. The effects of online interaction are various, complicated, and sometimes socially and culturally contradictory. While they are breaking down some established categories and boundaries, online meeting places can simultaneously strengthen others, and even create new ones. And they are clearly creating a condition under which individuals position themselves less as members of discrete, well-bounded, civic formations and more as intersection points of multiple, spatially diffuse, categorical communities.” (Mitchell: 2005:189)
Una televisión del milenio en curso reclama un uso espiral educativo de las tecnologías audiovisuales desde la estructuras pedagógicas más tempranas, no sólo para que los niños y niñas, jóvenesy adolescentes cuenten con herramientas mínimas para la interpretación de lo que se recibe, sino para la efectiva incorporación de temas y problemáticas sociopoliticas -individuales y colectivas- en el discurso y los contenidos que desde ella se emiten.
A manera de cierre:
Una exposición a tres tiempos pretende ligar hipotéticamente dinámicas culturales y societarias, así como un cruce de plataformas mediáticas en tiempos de hiperinformación. Encontrar ciertos elementos comunes -y potencialmente reducibles a una fórmula- se convierte en un esfuerzo que reta por igual tanto al ejercicio sintético como al operativo o al procedimental. El nuevo espacio público al uso, pareciera ser la red y las teorías políticas clásicas -sean desde el campo propositivo o de la zona más activista- se pueden invocar para empujar la barca o rechazar el movimiento. Una vuelta al diseño de futuribles de mediano alcance conduce a ejercicios mentales que bien pudieran mantener el músculo eidético político a tono. Al parecer, quedan abiertas ante el ojo político periferias tecnológicas con líneas un poco menos claras y cercanías éticas con bordes un tanto más grises.
Bibliografía
Andoni, A y Arzos, I. (2005). La Quinta Columna Digital. Cibergolem. Gedisa. Barcelona- España.
García Canclini, N. (2006). Diferentes, Desiguales y Desconectados: mapas de la interculturalidad. Gedisa.Barcelona.
Kellner, D. (1990).Television And The Crisis Of Democracy. Westview.
Maleki, Abbas (2002). Iranian Foreign Policy: Past, Present and Future Scenarios. Routledge
McLuhan, M y Powers, B. R.(1990).La Aldea global. Gedisa. Barcelona.
Mitchell, William J. (2001). E-topía.Editorial Gustav Gilli. Barcelona.
Mitchell, William J.(2005). Placing Words: Symbols, Space, And The City. MIT.
Iván Loscher: Hablemos del miedo.Hoy estamos asistiendo a una cantidad de temores en todos los ámbitos del existir.
Hablabas antes de Ulrich Beck quien se hizo notable con el libro acerca de “la sociedad del riesgo”,Después de Chernobyl, nos dice Beck,vivimos en riesgo constante y por ende sufrimos de miedo permanente.
Joaquín Ortega: En el caso del miedo pareciera consustancial al ser humano, desde las cavernas hasta hoy... Hay una frase pasmosa de Thomas Hobbes, él dice que cuando su madre nació, cuando su madre lo parió, parió unos mellizos, a él y al miedo, porque en esa época estaba la armada invencible española atacando las costas de Inglaterra. Pareciera que la constante del miedo es no solamente una de las tantas cosas que parecieran nutrirse teorías y las narraciones actuales, sino que además es la última ratio y al ser el miedo la última ratio genera una dinámica útil para la dominación política, atrapa al espectador. Por lo que una forma de racionalizar ese miedo es llamarlo riesgo, porque en la medida en que lo llamas riesgo puedes prever lo que puede ocurrir. Sabes que te vas a morir, no sabes cuándo, pero puedes prever las maneras como pudieses minimizar al menos el dolor. En el caso del miedo vemos que no es gratuita su presencia en los medios, es un discurso dentro de la ciencia ficción y que cardinal en los argumentos de las películas distópicas. En la utopía el progreso yla buena voluntad generan utopías hermosas, ya sean socialistas o neoluddistas. En las distopías vemos que la constante, el denominador común es el miedo; es decir, las tecnologías más el uso irracional de esas tecnologías tienen como denominador común el miedo. En éste fin de siglo, el miedo vuelve a tomar el espacio que siempre tuvo, con la diferencia que ahora, lo convertimos también en mercancía, en un artículo digerible. Por eso las películas de terror tienen un espacio tan valioso en la industria del entretenimiento.
Iván Loscher Analicemos King Kong que fue la película de terror por antonomasia, King Kong es el monstruo, en cierta forma remite a lo desconocido ¿no? Pero ¿Qué vence a King Kong? En definitiva lo vence la racionalidad convertida en tecnología: las armas del ejército americano... Pero el miedo, hoy en día, en las películas, ha devenido enel miedo a lo desconocido.
Por otro lado, por ejemplo, siguiendo a UlrichBeck, no solamente vivimos en medio de la sociedad de riesgo a partir del Chernobyl si no que a partir deHiroshima y Nagasaki, hemos vivimos conla posibilidad pendulante de que el mundo se acabe. Pues después asistimos a época dela guerra fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos,
Además de eso en nuestra cotidianidad, amende la violencia y criminalidad de nuestras ciudades, vivimos en la zozobra de la inestabilidad laboral y por ende, nuestra inseguridad existencial, puesto que siendo “seres para el trabajo” (y de ello depende nuestro sustento y el de nuestra familia), se va generando también una suerte de miedo ala cotidianidada un futuro próximo ya un futuro lejano en términos de proyección de vida.
Ya decíamos que no podemos pensar que vamos a trabajar toda la vida en una industria como la General Motors, por ejemplo.
Visto así, tenemos que asumir la vida como comentamos antes como una aventura y por ende como una aventura que está sujeta a una multiplicidad de circunstancias que pueden motivar una inseguridad permanente, que deviene en stress, angustia, inestabilidad emocional, depresión, , todo ello a partir , del miedo existencial.
Joaquín Ortega: el miedo es el instrumento contundente para saber, incluso biológicamente que estás vivo. En la medida que tienes miedo tienes capacidad de reacción biológica y en esa medida también tienes capacidad de adaptación y por ende, progresas y evolucionas como ser humano. Hay una serie de miedos que están presentes en el ser humano y que pudiera llamarlos miedos contextuales: el primero es un miedo a la constancia, es decir, el miedo que tiene la gente a entrar en el proyecto tradicional de vida, literalmente entras en una linealidad “absurda” y para ser libre te vuelves una persona que rompe con la cotidianidad del trabajo. El otro es un miedo tremendo a la libertad, hay personas que no quieren ser libres, sino como decía Nietzche lo que buscan es un mejor amo y por eso, se sienten tan a gusto con los totalitarismos y los autoritarismos de izquierda o derecha. También hay un tercer tipo de miedo, consustanciales al encuentro con el otro, te hablo del miedo al amor es. Hoy en día, existen personas que no quieren establecer relaciones de pareja porque saben o piensan que van a perder su propia libertad, sus propias conquistas de vida. Así vemos que el elemento miedo, más allá de la percepción que a primera instancia pareciera negativo, más bien nos acerca a la vida. Así, nos encontramos a contradicciones donde los miedos culturales, los miedos de ciertas épocas nos van cercando a veces para atraparnos y otras para hacernos “emancipados”. Hasta los años cincuenta los miedos estaban focalizados en una posible extinción del planeta, a través de las bombas atómicas. Luego apreció el miedo a la invasión comunista dentro de Norteamérica. La película Invasion Of The Body Snatchers es clarísima en ese aspecto. La perspectiva que luego toma el miedo es viral, bacteriológico, es el cáncer negro que tan bien tratan en X-Files, luego por rebote llegó el miedo al sida, como una nueva máscara de la muerte roja de Poe, una nueva peste. El miedo más actual lo produce el terrorismo. Como se ve,vamos cambiando, vamos quitándole la careta a ese miedo que a la postre, no es más que el encuentro con la negación. Es decir, no queremos asumir que es lo que está enfrente, en términos junguianos, noqueremos ver la sombra colectiva, no queremos ver la sombra que está enfrente y a partir de esa negación entonces nos tenemos que enfrentar cada vez más, de maneras más perentorias con el miedo. Uno de los miedos presentes en Latinoamérica es el miedo a la pobreza, es más fácil no ver hacia un lado que asumir que hay pobreza y que hay exclusión. En la medida que no aceptemos a esa negación de todos esos valores prístinos que también tenemos en el ser humano –como la solidaridad y la necesidad de hacer justicia- estamos negando a la vez también nuestro lado oscuro, por lo tanto el lado oscuro se muestra rebelde y se manifiesta de manera tremendista.
Iván Loscher: Con relación al miedo, por ejemplo, hay una dualidad singular puesto que, en esta existencia llena de incertidumbres, depositamos gran fe en la ciencia y la tecnología, pero al parecer la ciencia y la tecnología no pueden dar cuenta de insertarnos en un proyecto existencial seguro, sino que entonces vamos apelando a incluso a un campo absolutamente inmanejable en términos de los conocimientos que nosotros podemos tener de ese campo, que es el campo del esoterismo en todas sus manifestaciones y ahí caemos en expertos, de diferentes disciplinas. Son expertos que nos van a enseñar a qué avocarnos.
La dualidad aquí es quevivimos insertos en una era de absoluta racionalidad, pero por otro lado, da la impresión de que el reverso de la racionalidad también se impone en un quantum que es casi proporcional al de la racionalidad vertida en tecnología y en ciencia
Joaquín Ortega: es la dinámica de las contradicciones, de los dilemas, los extremos se vuelven a tocar. Tú apuntabas hacia la ausencia de una ciencia que prevenga, y hacia el descreimiento en la ciencia y la tecnología, puesto que son conocimientos que llegan hasta cierto punto de la realidad de los hombres, pero después hay otros espacios que hay que explorar. La psique humana también te da esa oportunidad, puedes convertirte en un gran psiconauta, puedes explorar las aguas más profundas de tú mente y de tus motivaciones y de tú infancia y de tus deseos, pero también llegaré el punto en el cual vas a toparte con algo que no explica el método psiquiátrico. Por ejemplo, es el caso de la percepción del más allá. Resulta inevitable que del paso de la concepción -y del entendimiento de una vida psíquica individual- te deslices hasta la percepción de una vida psíquica grupal o de una serie de manifestaciones que pueden ser cuasi religiosas, o incluso místico- esotéricas. Y no hay duda, que uno de los éxitos de la gran industria de la lectura es la relacionada con los libros de autoayuda. En la medida que los libros de autoayuda llenan ese vacío que es fundamentalmente darnos la posibilidad -o la creencia- de que podemos manejar nuestras grandes pulsiones, en la medida que sigamos creyendo que la literatura de autoayuda nos permite superar esos traumas, vamos a seguirla consumiendo. Muchas veces pareciera que es el mismo libro, escrito con distintos títulos y con distintos autores, pero se repite más o menos lo mismo. Yo creo que uno de los más grandes resúmenes de esto es el famoso libro y documental “El Secreto”. “El Secreto” es literalmente repetir lo que ya se sabe, pero con una estética de entrevistas y de testimoniales que lo que hacen es reforzar lo que ya sabemos en esa área. Se trata de un círculo vicioso en el cual sucumben personalidades cuasi autómatas, personalidades con miedo a enfrentarse con sus propias nebulosidades.
Iván Loscher: O sea que hasta cierto punto se podría pensar que hemos vuelto a una bipartición platónica que hereda a su vez el cristianismo entrecuerpo y alma.
Por ejemplo, depositamos nuestra fe en la ciencia por cuanto respecta al cuerpo, o sea, vivimos en una sociedad hipocondríaca, vivimos tomando medicinas, vitaminas, depositamos la fe denuestro cuerpo en aras de la ciencia.
Por otro lado, dela ciencia que deviene en tecnología nos servimospermanentemente, vivimos en una época de Ipods de MP3; Internet, etc. Nos servimos de la tecnología y la ciencia, pero, al parecer, estas, no dan cuenta de los devaneos del alma y volvemos entonces a la bipartición cuerpo y alma; la ciencia médica, la farmacéutica, perfecto nos permite prolongar la vida, la cirugía estética también nos permite darnos una apariencia de mayor juventud, pero en lo tocante al alma, la ciencia no tiene absolutamente nada que ver ¿En eso creemos?
Joaquín Ortega: Siento que…
Iván Loscher: Perdón, esto unido a una incredulidadenlas religiones establecidas, pero una religiosidad cada día mas ferviente vinculada, por ejemplo, a los evangélicos.
Joaquín Ortega: una de las cosas que estamos viendo aquí también es una reticencia, una ausencia de asumir la propia responsabilidad es más fácil de nuevo utilizar el libro de autoayuda, ésta religiosidad vacua. Yo siento que muchoslibros de autoayuda, basados en esta religiosidad light son como una suerte de “Zoloft”, de Rithalin o Prozac para el intelecto, la “fluoxetina de del destino”. Siento que cuando se hace la distinción entre alma y espíritu o entre mente y alma, existen otros niveles más profundos, hay otras capas de la cebolla que pareciera que se nos escapan y que justamente por asumir la vida en términos de “bien versus mal”, recurrimos a las salidas más fáciles. Resulta más fácil echarle la culpa a una vida pasada que a tú padre, o a un trauma infantil. A veces, también resulta más fácil decir que fuiste abusado de niño que asumir las responsabilidades de un adulto que no ha hecho nada por su presente. Es más fácil echarle la culpa a los extraterrestres o a cualquier evento exterior. Mientras más extraordinario sea, mejor para ti y tu propia narrativa personal grandilocuente. Casi todas las personas que se hacen regresión, nunca han sido del vulgo, siempre son reyes o presidentes o profetas. Entonces ahí se mezcla entonces los rasgos normales de una crisis normal en el aparato anímico con una megalomanía y a una irresponsabilidad consuetudinaria que muchas veces los seres humanos han asumido, y que siento que en estos días es muchísimo más fácil hacer, porque ocurre igual que con las responsabilidades sociales o políticas, siempre es más fácil decir que tú no puedes lograr cambios en tú entorno, en tú comunidad porque hay una gran conspiración internacional que es la que se encarga de eso. Entonces, ahí es cuando los famosos sospechosos habituales, los iluminatti y demás villanos tras bambalinas, tienen su momento de presencia en losdiscursos políticos paranoicos posttradicionales, me refiero a esos discursos que entienden al mundo guiado bajo un solo vector-motivación-patrón económico dejando de lado toda la serie de sensibilidades humanas que también forman parte de la construcción y sentido de la sociedad.
Iván Loscher: Aludes a la responsabilidad. Indudablemente que hay una perspectiva de eludir la responsabilidad absoluta por nuestra propia existencia porque, por ejemplo, en países que antes tenían un enorme estado de bienestar, sus ciudadanos tienen ahora que luchar para lograr unas conquistas que a ya estaban dadas y eran provistas por el Estado. Por ejemplo, la seguridad social, en los países de Europa.
Hasta no hace muy poco tiempo disfrutabas de un seguro social provisto por el Estado en muy buenas condiciones, Hoy en día, ese bienestar social que el Estado te niega (por ejemplo el seguro medico obligatorio) lo tienesque costear de tu bolsillocomo responsabilidad individual y si estás casado como responsabilidad familiar.
¿No hay entonces un mecanismo compensatorio, necesario e ineludible para con la economía de la psiques como decía Freud, el legar en algunas consideraciones esotéricas ciertas perspectivas de nuestra existencia? De nuestra existencia sobre todo, unas vinculadas al futuro o sea la numerología, la astrología,el tarot, las runas etc.Y otras vinculadas al pasado .Como tú decías, es más fácil echarles la culpa a los padres del abuso sexual que asumir nuestra propia responsabilidad.
Joaquín Ortega: Asumir que somos unos vagos.
Iván Loscher: Por ejemplo, entre otras cosas ¿no? Responsabilizar a nuestro pasado bajo circunstancias que se escaparonde nuestro dominio, circunstancias externas aunque sean familiares que asumir nuestra responsabilidad por el proyecto que debemos continuar.
Nietzche en una parte del Zaratustra dice: …”No os habíais encontrado cuando me hallaste, por eso vale tan poco toda fe. Cuidado que no os aplaste una estatua”, Se refería alos discípulos que querían depositar su confianza existencial en Zaratustra, que ‘elles proveyera un horizonte y sabiduría para vivir.
Joaquín Ortega: el elemento de la caída o transformación del Estado de bienestar debe llamarnos a la reflexión. Si bien el referente directo es la Prusia de Bismarck, en el cual se hacen una serie de concesiones para de alguna manera exorcizar el peligro del protomarxismo, no hay duda de que el estado de bienestar como lo conocemos y el que se mantiene en Europa, bajo un equilibrio difícilentre lo que es el alcance de la seguridad social -la posibilidad de obtener el dinero para el paro- y la disposición de no perder el deseo de ascender social y laboralmente. Ese estado de bienestar que conocemos es el producto de una serie de luchas, que luego se legó a una sociedad actual que parece no apreciarlas porque no las conquistó, es decir recibió un estado de bienestar por el cual no se afanó. En muchos países de Europa, ya tienen de suyo ganada la libertad, ya tienen de suyo ganado un sueldo mínimo, y saben que jamás van a estar por mucho tiempo desempleados. Pero igualmente se les cuelan los medios en la película de su vida. Empieza una rehabitación de su espacio, hablamos de nuevas culturas, nuevos inmigrantes que tomarán lógicamente, los trabajos que ellos desprecian, esto genera un nuevo conflicto en la psique, pierden una parte de su día a día, pierden parte de su frónesis, entra en escena una nueva ignorancia, dejas de lado la sabiduría popular autóctona y vas comprando otra. Todo esto es el campo de cultivo para los extremismos. Entran en juego las explicaciones racistas o político-metafísicas: neohegelianismo de izquierda y de derecha, tesis mediante las cuales el mundo tiene un solo sentido manejado un grupo de personas que realmente manejan todos los hilos del mundo, los grandes titiriteros del poder político y económico.
Iván Loscher: Bueno una de las palabras más manidasen toda esa suerte de manifestaciones es “elegidos”.
Joaquín Ortega: Los “elegidos” que están no solamente presentes en la estructura religiosa, sino también en las organizaciones, el gerente elegido, el creador elegido, el que cree manejar todo el contexto actual de la híperinformación, el elegido geopolítico, que el que se cree con el poder intervenir en sociedades y transformarlas o incluso jugar a experimentar con ellas.
Iván Loscher: Algo paralelo a lo que estás diciendo es la psicología tan común del “no ser comprendido”. Todos de una u otra forma somos sujetos incomprendidos. O sea, somos seres únicos y como seres únicos somos difíciles de entender., Hay una suerte de narcisismo terrible en ello ¿no?
Joaquín Ortega: Es una adolescencia eterna lo que viven…Cuando hablas de esta psicología de la incomprensión también veo a un narciso y a un adolescente, pero veo a un ser humano con unos tremendos niveles de megalomanía y falta de compromiso, incluso consigo mismo porque ni siquiera puede llevar a cabo sus propios proyectos limitados. Incluso, carece de una voluntad concreta para imaginarlos completamente casi que por tedio. Para otros, el proyecto es subirse en los rieles de otro, volviéndose un abatido personaje kafkiano.
Iván Loscher: Bueno, vinculado todo eso con la política, partiendo del individuo bajo estas circunstancias, vemos como en los últimos años se ha ido acrecentando una corriente según la cual la gentepuede sumarse, en términos políticos, a causas pero no a organizaciones.
Podemos adherirnosa una organización no gubernamental que lucha, que se yo, por la preservaciónde las palmeras.pero no vinculamos a un proyecto macropolítico
Tanto desde la izquierda como desde la derecha, pero yo diría que más desde la derecha, se ha ido desprestigiando la política
¿Por qué se ha ido desprestigiando la políticadesde la derecha? Por toda la vinculación que tiene la derecha, sobre todo la derecha estadounidense y en los países desarrollados con las grandes empresas. Las grandes empresas que de una u otra forma, dicen los entendidos, atentan contra la democracia política, porque las empresas pretenden sustituir a la democracia política por la democracia de empresarialque al fin y al caboes una teocracia de los oligopolios económicos.
Joaquín Ortega: la política de las causas y la política de las organizaciones. Ahí hay una pérdida de la ética. En la medida en que la política empieza a perder el sentido estratégico pro colectivo, en el sentido del bien común, se convierte pues en un juego de posiciones en donde si no estás armando el juego, terminas siendo un elemento táctico. Yo siento que todas las causas y las organizaciones terminan siempre subsumidas en un juego táctico en el cual, como decías tú “yo apoyo la limpieza de las palmas, pero me doy cuenta que la limpieza de esas palmas se hace a base de un detergente que a su vez me hizo hacerle de alguna manera undercorver marketing a su propuesta” generando una nueva tensión entre prácticas del Estado Totalitario frente a políticas neoliberales. En la medida en que se distienden esos extremos, nos damos cuenta que lo que ha estado en crisis desde hace 40 años es el Estado de Bienestar. Es la crisis de los partidos de centro izquierda y los partidos de centro derecha que de alguna manera se perdieron en su misión, cayeron en la rutinización de los mecanismos democráticos, no hicieron circular sus élites, no crecieron a la luz de la perspectiva ética y además olvidaron no solamente sus bases sino que olvidaron de donde venían. De alguna manera ese ascenso social que cumplieron en veinte, veinticinco años, en el caso venezolano -incluso hasta en menos- los hizo separarse del barrio donde habían venido o de la urbanización de clase media donde habían nacido. No hay duda que ese grupo de causas e intereses terminan siendo elementos tácticos que caen fácilmente en la dinámica irrelevante que generan tanto las izquierdas extremas o las derechas extremas. Las izquierdas extremas están conformadas por el grupo de los perdedores los que insistieron en un modelo económico que evidenció su fracaso con la caída del Muro de Berlín y que lamentablemente consiguieron un espacio de cultivo en los fanatismos religiosos islámicos y en fanatismos religiosos orientales y ahora en el tercer mundo. En el caso de las corporaciones vemos a las hijas directas de las siete hermanas del petróleo. Pero también están presentes en la industria farmacéutica, están presentes en la industria de la informática, estamos hablando de corporaciones que tiene diez o veinte o treinta o cincuenta veces más que el producto interno bruto de cualquier naciones de potencia media. Ese es el riesgo que se corre porque en la medida en que la democracia se vuelve un mecanismo simplemente de sustitución de voceros y pierde ese contacto, no solamente con las bases, sino con los valores éticos que lo formaron, caemos pues en el gran peligro de que la sombra de la izquierda irracional o la sombra de la derecha irracional, maneje el resto de la sociedad a su antojo.
Iván Loscher: Algunos historiadores sitúan este el gran momento de conmoción decredibilidad en la política, con el momento de expansión de la globalización a raíz de MargaretTachter y de Ronald Reagan, a finales de los años 80, cuando las grandes empresas amparadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial comenzaron a ponerle condiciones a los países, sobre todo a los países del Tercer Mundo, sobre desregulación de aranceles ,de permitir el libreflujo de capitales, les impusieron asimismounaola creciente de privatización.
Todo ello respondía a la ideología del neoliberalismo, que iba aparejada de un descrédito del manejo de la economía por parte de los Estados y una confianza incuestionable enel libremercado.
Los Estados que se venían entonces erosionando, merced a su sumisión, a los mandatos del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y las empresas transnacionales terminan de desacreditarse a los ojos de sus propios ciudadanos, y, por ende, la política como conjunto se pone en entredicho. “las empresas manejan mejor los destinos del mercado, y por tanto los de la humanidad”
Joaquín Ortega: esa crisis marca literalmente la entrada en barrena de todo discurso político que tuviese como base el bien común. Empiezan a crecer las corporaciones en su máximo poder. Esa trampa neoliberal que fue criticada desde la centro izquierda e incluso en algunos sectores de la centro derecha, se volvió una propuesta sin contrapartida fuerte, fue una corredora solitaria durante ¿diez años? y, los efectos terribles que produjeron en Latinoamérica, el renacimiento de las expresiones más irracionales y más violentas de una izquierda que parecía superada ¿Por qué? Porque esa clase política de centro izquierda y de centro derecha cayó y se sumó a ese discurso. A mi juicio, a partir de la aparición de la Tercera Vía y del énfasis que hizo Oskar La Fontaine y Anthony Giddens, para darle un sentido de nuevo a la centro izquierda o al centro progresista, en la medida en que ellos trataron de darle racionalidad a la serie de preguntas sin resolver que estaba dejando el libre mercado que corría bajo su propio ritmo, en esa medida fue cuando de alguna manera la nueva generación política empezó a abrirse de nuevo a los términos medios. Pero ¿Qué pasa? En esos diez o doce años de carrera solitaria del liberalismo se fortalecieron literalmente, valga la mala metáfora, “se fortaleció la pobreza en el Tercer Mundo”, se fortalecieron los contactos de todas las ex agencias post caída del muro de Berlín, vamos a decirlo así, los Ronín de esas ex agencias quedaron vendiendo su know how al mejor postor y entonces empezaron a generar más violencia selectiva, empezaron a generar nuevas redenciones de partidos políticos comunistas y partidos políticos extremistas que utilizaban el método de la violencia como una segunda voz, asimismo, entendieron que era más fácil introducirse en las democracias tradicionales, en las democracias parlamentarias para acabar, acabar también con el sistema por dentro. Siento que ese efecto neoliberal para muchos generó una serie de males como los que hemos hablado, pero también generó una serie de cosas positivas, y es que de alguna manera ese exceso de concentración del dinero en pocas manos, también hizo abrir los ojos de muchos distraídos.
Iván Loscher: Claro. O sea que ¿Tú dirías, ya para cerrar, que luego de todo el daño que ha causado el neoliberalismo y la globalización en los 90 y comienzos de este siglo y, todos los discursos que han despertado conciencia, no solamente conciencia popular sino conciencia de muchos gobiernos de los países del Tercer Mundo, nos abren la perspectiva de una posibilidad de un mundo mejor?
Joaquín Ortega: Yo siento que por lo menos se destaparon un par de miedos con distinto nombre. Había un miedo a la pobreza y mucha gente no lo veía y ahora lo ven y no le tienen tanto miedo. Y había un miedo a la tecnología y ahora hay muchas personas que le tienen menos miedo a la tecnología. Por supuesto, sigue la brecha digital y sigue vivo el problema de la exclusión y la pobreza. Pero, siendo esos dos problemas vistos cara a cara y viéndolos a los ojos sin temor, creo que es una oportunidad para construir no solamente un mejor planeta, sino una mejor manera de coexistir entre nuestras individualidades, porque las comunidades tienen sentido en la medida en que el individuo se respeta y todo individuo estará completamente realizado en la medida que tenga un mínimo de comunidades organizadas que le ofrezcan bienes de consumo y relaciones mínimas de intercambio. Siento que no sólo hay una posibilidad efectiva de ejercer el derecho a la esperanza, sino que estamos ante un momento factible que permiteadministrar la transformación del mundo en que vivimos, atacando dos realidades clave: la pobreza y la tecnología, despojándoles de esa aura de miedo heredado con la cual lamentablemente se les ha bautizado.